La cocina

Analía Rodano: “Para editar libros educativos hay que tener vocación docente”

La directora de Proyectos Educativos en AZ se especializa en Gestión de la producción editorial. Con el foco en la Literatura Infantil y Juvenil, es narradora oral. Fue maestra de nivel inicial y primario, formó parte del equipo de edición de Santillana hasta ser la jefa y finalmente llegó a casa. Acá, responde el cuestionario-chismoso y devela un poco de su detrás de escena.

Por Ardilla Sciuridae.

—¿Cuáles son los secretos y obsesiones necesarios para editar libros educativos?
—Creo que hoy en día ya nada es secreto en este rubro, pero te aseguro que de tener alguno no lo compartiría. Como obsesión, creo que para editar libros educativos hay que tener vocación docente, porque sólo quienes hemos pisado un salón de clase podemos entender las dificultades que se presentan en las aulas a la hora de poner en práctica la planificación pautada. Ahí, el libro de texto es uno de nuestros mayores aliados.  Y algo que puedo afirmar: para hacer libros escolares o educativos hay que tener pasión, compromiso y amor por la educación, porque solo de esa manera se pueden crear y pensar proyectos que trasciendan, para quedar en las aulas y/o en los hogares con el único mediador físico que es el libro. 

—¿Cuál fue el primero que editaste y qué recordás del proceso de trabajo?
—Lo primero que edité en AZ fue Abrapalabra. Recuerdo que, al ingresar (que fue exactamente el 3 de septiembre de 2019), me preguntaron qué producto educativo podía hacer en tres meses. Entonces propuse esta serie de tres libros que enseñan la lectoescritura a partir del trabajo con conciencia fonológica. Abrapalabra 1. Imprenta mayúscula, Abrapalabra 2. Imprenta minúscula y Abrapalabra 3, Cursiva. Le tengo mucho cariño, no sólo porque fue lo primero que hice acá, sino también porque esta serie fue la primera de muchas otras que vinieron luego y que dieron nombre a la Colección de los AZ Didácticos.

—¿Cuántos libros llevás editados para AZ?
—Llegué en 2019, así que en cinco años edité alrededor de 46 títulos.

—¿Podés contar un libro que te haya divertido editar y por qué?
—Me encanta editar los libros de los AZ Didácticos, que además de Abrapalabra tiene hasta ahora las series Zigzag, A ver, a ver y Entrená tu mente. Las actividades son especialmente planeadas y pensadas para que niños y niñas aprendan a partir de ejemplos de la vida cotidiana, a los que les ponemos un tinte lúdico. Es una colección con aire fresco, así que me entretiene mucho.