Historias con sombrero
Historias con sombrero

Poly Bernatene y Luciano Saracino, autores de Historias con sombrero
¡El libro es un objeto vivo! Por eso a ambos autores nos gustó la idea de crear un espacio donde podamos compartir anécdotas, procesos, dibujos y bocetos de sombreros que quedaron fuera del libro y que de todas formas siempre fueron parte de nuestro proyecto.
¿Cómo nació Historias con Sombrero?
Poly: Con Lucho nos conocemos desde el principio de nuestras carreras. Recorrimos juntos gran parte del camino aprendiendo a contar historias, y esto de conocernos tanto, aparte de divertirnos, nos permite el lujo de que yo tengo un dibujo, se lo mando y le digo: ¡Mirá! tengo este dibujo que me encanta, hacé lo que quieras. Él viene y se sale con una poesía hermosa.
Lucho: ¿Por qué pasa esto? Con Poly somos amigos hace más de 20 años y cada tanto jugamos a hacer un libro. El resto del tiempo nos dedicamos a jugar a otra cosa. Jugamos al ping-pong, nos juntamos a comer un asado, nos vamos de vacaciones juntos en familia.
Poly: Generalmente salen viajando, en aeropuertos, en estaciones de tren o en una reunión familiar.
Pero ¿cómo surge “Historias con Sombrero”? un día Lucho viene y me dice: ¡Che! tuve que escribir un cuento para una editorial que tenía que tener un sombrero como protagonista y le hice una docena. Se quedaron con el primero que vieron y me quedaron los otros. ¿Y qué hiciste con los otros cuentos? -le dije. Porque yo no sé si te diste cuenta alguna vez, mientras le mostraba mi libreta de dibujos, todos mis personajes en esta libreta tienen sombreros, siempre con sombreros: ¡Hagamos un libro de cuentos con sombreros! Pero hagámoslo sin tiempo, sin presiones. Hagamos el libro que soñamos. Y pasan esas cosas. Pasan diez años también.
Lucho: Los libros que hacemos con Poly no son textos que escribe un escritor que se lo manda a un dibujante. No, Poly me manda un dibujo, yo le mando un texto y el proyecto se va armando. Entre emails y mensajes un día le digo: juntémonos a comer una pizza, un asado con las chicas y se los leo. Entonces, mientras estábamos ahí en una sobremesa saco la computadora… Me vuelvo a emocionar ahora que lo recuerdo.
Fue el momento en donde nos dimos cuenta que teníamos un libro, porque hasta acá teníamos dibujos y cuentos y estaba todo medio suelto. Les leo a Poly y a nuestras parejas y pasó lo mismo que nos pasa cuando sabemos que va a funcionar, que fue el levantarnos, el abrazarnos y darnos cuenta de que teníamos algo entre manos.
Poly: Fue hermoso. Porque los cuatro supimos que ahí había algo. Además, después leer “A veces”, nos dijiste que nunca lo habías leído en voz alta, que leérnoslo a nosotros te dio una alegría enorme.
Justo ese dibujo, me emocionó mucho porque encima es una ilustración que tiene una anécdota:
Yo había compartido esa ilustración en mis redes sociales hacía mucho tiempo, y recorriendo una Feria del libro me encontré con una payasa hermosa que cuenta cuentos y recorre el mundo. Sí, en selvas, en lugares donde no hay acceso para que los chicos y la gente disfruten de historias. Se lo había tatuado en toda la espalda.
Lo primero que le digo fue: ¿qué te hiciste? Porque para uno es también una responsabilidad. ¿Cómo te vas a poner un dibujo así de grande ahí en la espalda? Y me dice ¿sabes qué? Vi ese dibujo y sentí que era todo lo que me representaba como payasa. Me encantan los sombreros, viajo en tren todo el tiempo y toco el acordeón.
¿Cómo sigue esta historia? Ella ya tiene su “Historias con sombrero” y lo está contando a chicos de toda Latinoamérica. Entonces fíjense esto ¿no? El valor que tiene una imagen y una poesía preciosa como escribió Lucho. Son historias que también se multiplican y tienen su propio vuelo.

Lucho: Fue el último. Resulta que este dibujo no podía escribirle nada. Es un dibujo que tenía tanto que contaba, tanto que decía tanto que no podía, no le encontraba palabras. Y les juro, les juro que a la noche me daba vueltas. Tengo que escribir el sombrero del tren, tengo que escribir el sombrero del acordeón.
Un día lo que me pasó fue:
Lucho: Y se multiplican. ¿Y por otro lado, una cosa que a mí me interesa mucho, porque por supuesto que lo que le llega a alguien en su casa es el libro, no? O sea, te llega un libro y el libro dice, por supuesto, porque los libros dicen, los libros abrazan, los libros cantan, los libros cuentan, pero los libros no te cuentan todo esto otro.
Y sabes por qué te das cuenta que estos libros funcionan, porque las personas que los hicieron se quieren muchísimo.
Poly: Es un libro. Un libro es el resultado de gente que ama hacer y contar historias ¿Y si son amigos? Bueno, todo es mucho más fácil y divertido.
El cuaderno del Sombrerero
Estas imágenes son del cuaderno de dibujos de Poly, siempre lleva uno consigo y fue una gran fuente de inspiración para los cuentos que fue escribiendo Lucho. Algunos terminaron dentro del libro, pero otros seguirán esperando la oportunidad de cruzarse con nuevas historias, mientras tanto nos gusta compartirlas por aquí.
Serie Payasos con sombrero
Serie brujas con sombrero
Procesos con sombrero
El libro tiene ilustraciones que fueron realizadas a lo largo de 10 años y en diferentes técnicas. Algunas de las historias fueron especialmente escritas por Lucho para que las ilustre Poly y la última que eligió hacer es “El regalo de mi abuelo”, le pareció una historia conmovedora, llena de nostalgia y todo un desafío ilustrar porque habla de un abuelo que podría ser de cualquiera de nosotros. Fue por esto que decidió no mostrar a un abuelo con sombrero, sino su universo representado en una escena, en este caso una maqueta. De esta forma, cada lector podrá no solo leer, también oler, escuchar y recordar las historias que les regalará el sombrero de su propio abuelo.
































